En un panorama global,
la OMS advierte que aprobar una fórmula antes que terminen los ensayos clínicos
es un grave error, ya que podría generar falsas esperanzas y terminaría quitándole
valor a las demás vacunas. “Al final, una vacuna apresurada hará más mal que
bien”.
Perú cumple con
ciertas características que resultan atractivas a los laboratorios para
realizar ensayos de sus vacunas, esto lo dijo el ministro de Relaciones Exteriores
Mario López, ya que nuestro país cuenta con una amplia variedad étnica en la población
y un alto número de contagios.
Pero el problema que
ha tenido el país en todo este tiempo de pandemia se divide en dos posiciones: Por
el lado del gobierno tenemos al jefe de estado Martin Vizcarra y su gabinete presentándose
en vivo en señal abierta, replicando que la población debería cuidarse y sanseacabó.
Las decisiones que ha tomado con respecto a la economía son muy ajenas a la
realidad peruana, a la vez que son contradictorias a lo que anuncia en tv. Los
bonos que no resuelven la brecha socioeconómica de los peruanos y que a largo
plazo terminaría en un daño colateral hacia los mismos, con una fuerte deuda.
Por el lado de los ciudadanos, la desinformación es el punto clave de su
desdicha. Lamentablemente la educación en el Perú es nefasta, esto conlleva a
que las fake news tomen ventaja de quienes no investigan a profundidad, por ende,
crean todo lo que les dicen o leen. Y es así como las antenas 5G terminan quemándose,
las personas consuman una sustancia que les quema el sistema digestivo y demás,
a esto hay que sumarle la pésima guía del gobierno para sobrellevar esta situación
pandémica. El hambre y la pobreza es un problema que viene desde hace años, y
el coronavirus lo ha sacado a relucir, sin embargo, no hay solución a esto.
Actualmente Perú es el
país con la mayor tasa de mortalidad por la covid-19 en el mundo, y el porqué
es obvio, las personas aun no entienden la gravedad del asunto a estas alturas,
y se les brinda decisiones improvisadas por parte del gobierno, gobierno el cual
debería empeñarse en hacer una retroalimentación de comunicación con las
personas, ya que parece no entender que es lo que necesita su población.
Dicho esto, la desesperación
es otro virus que ha contagiado a absolutamente todos, desde los dueños de las empresas,
hasta las personas que se ganan el pan del día a día, arriesgando su salud.
Apenas se anunció la vacuna rusa Sputnik V, las expectativas de los peruanos
voló a tal punto de firmar un acuerdo con Rusia para su distribución en unos
meses, lo cual no está mal, lo que si está mal es no informar a las personas
las fases que un ensayo clínico, que es nuevo para todos. Primero que nada, aclararles
con énfasis que es un ensayo, no es la cura, no pueden exponerse como en la
antigua normalidad, aun no pueden existir aglomeraciones. No informar esto es
jugar con la salud de miles de personas.
Otra de las incógnitas
es quién recibirá primero la vacuna, es un debate que la comunidad científica y
la OMS aun resuelven, ya que será inevitable que las dosis serán escasas. Se
han presentado estrategias como priorizar a la población vulnerable que son los
mayores de edad y a los que laburan en el sector salud, por otro lado, la otra estrategia
es brindar la vacuna a los sectores con mas daño, dependiendo del país. Sin embargo,
19 expertos han llamado Modelo de Prioridad Equitativo (MPE), a su propuesta de
plan de distribución de vacunas y lo han dividido en tres fases: primero
priorizar a la población vulnerable para reducir muertes, como segunda fase
ocuparse de la economía del país y tercero darles prioridad a los países con más
contagios.
El plan de la OMS es
brindar a todos los países vacunas para al menos el 3% de su población, y luego
gradualmente ir aumentando hasta llegar al 20%. Es por esto que los 19 científicos
están en desacuerdo con la OMS ya que su plan es “políticamente igualitario”
pero no se enfoca en las necesidades de cada país.
Sin embargo, esto también depende de cada gobierno y de los laboratorios, pero como ya se ha mencionado anteriormente, la desinformación y desorganización es un problema muy grave que nos lleva a preguntarnos a dónde vamos a parar, a quiénes vacunarán primero, qué protocolos seguir luego de la vacunación, cuál es el plan del Perú. Al final esa puerta de esperanza puede cerrarse en nuestra cara y el culpable del portazo seamos nosotros mismos. Por eso es importante mantener un feedback entre ciudadano y gobierno, dejar atrás las improvisaciones y velar por el bienestar de todos.



